La

En la llamada "Covacha del Moro", en la localidad conquense de Priego, hay un miedo supersticioso a pasar por sus cercanías por dos razones: porque está habitada por una determinada clase de serpientes y porque existe la creencia de que también convive con ellas una bella musulmana encantada. Si alguien pregunta por el motivo de su enclaustramiento, la culpa hay que echársela esta vez a su padre, que prefirió verla convertida en serpiente antes que casada con un infiel caballero cristiano. Cuentan que en las madrugadas de invierno, en las noches de plenilunio, se oyen los ayes lastimosos que salían del interior de la "Covacha del Moro", mezclados con silbidos de serpientes. La joven arriesgada que entre en la Covacha y vea al reptil, quedará encantada en lugar de la mora, mientras que ésta se transformará en piedra para siempre. ¿Alguien lo habrá intentado?